Nuestra historia, ocho años de amor

Nos conocimos viendo un atardecer, sin imaginar que aquel momento sería el comienzo de nuestra historia.
 
Hoy llevamos ocho años juntos, ocho años llenos de complicidad, ilusión, conexión y de una forma muy nuestra de vivir: haciéndolo todo juntos. Hemos compartido sueños, viajes, risas, aprendizajes y cada pequeño momento que ha ido construyendo nuestra historia.
 
Con el tiempo, nuestro amor también se convirtió en un hogar. Un hogar que hemos elegido y construido juntos, como hemos hecho con cada parte de nuestra vida.
 
Y cuando miramos atrás, aquel atardecer sigue siendo el recuerdo de cómo empezó todo. Ocho años después, seguimos mirándonos como el primer día, caminando de la mano, compartiendo la vida y eligiéndonos cada día.
 
Un matrimonio lleno de detalles y un regalo que perdura
 
Para nuestra boda hemos querido regalaros algo que os recuerde a nosotros: el aroma a chai.
Cálido, dulce y lleno de matices, el chai nos recuerda a esos momentos que invitan a quedarse, a compartir y a disfrutar sin prisa. A esa sensación de estar justo donde quieres estar, rodeado de las personas que más quieres.
 
Por eso, cuando encendáis esta vela, esperamos que su aroma os transporte a nuestra boda y, sobre todo, que os recuerde que formasteis parte del día más importante y especial de nuestra vida. 

Gracias por acompañarnos, por celebrar nuestro amor y por formar parte de nuestra historia.

Con todo nuestro cariño, Patricia y Eneko.

 

Postdata: No nos hemos presentado, somos 2Lumière y hemos hecho que todo esto sea posible.


Cuidado y Uso de la Vela

Para disfrutar plenamente de estas velas:

  1. Primera quema: Asegúrate de que la primera vez que enciendas la vela, la cera se funda completamente hasta los bordes del tarro. Esto evitará el efecto túnel y permitirá que la vela se queme de manera uniforme en el futuro.
  2. Duración: Deja la vela encendida al menos 2-3 horas en cada uso.
  3. Mecha de madera: Antes de encenderla, corta la mecha ligeramente para que tenga un tamaño aproximadamente de 5 mm o elimina de la mecha si no es la primera vez que la enciendes los restos quemados. Esto garantiza una llama óptima.
  4. Disfruta del momento: Una vez encendida, disfruta y relájate.

Cuando la vela termine, ¡recuerda! El tarro puede tener una segunda vida, ya sea como recipiente decorativo o como un nuevo hogar para otra vela. Porque los detalles bien cuidados siempre perduran.